Lo bueno para uno y lo útil para los demás.









Que tu alegria sea la alegria de mi alegria.

Espero encontrar lo bueno para mí y lo útil para los demás.

El Nagual Tonal La Regla del Nagual





El Nahual


El Nahual es un hombre o una mujer dotado de extraordinaria energía, un maestro dotado de sensatez, paciencia, e increíble estabilidad emocional. Su extraordinaria energía le permite intermediar, ser un viaducto que canaliza y transmite, a quien fuera, la paz, la armonía, la risa, el conocimiento directamente de la fuente, del “intento”.
A los Nahuales también se los llama “benefactores”, llamarlos así es un gesto de cortesía de los aprendices porque crea en ellos un tremendo sentimiento de gratitud , después de todo, el los moldea y los guía a través de cosas inimaginables.
Como señal de respeto, siempre se añade el título de nahual al nombre del nahual por toda una vida de impecabilidad.

Enseñar es lo que el Nahual hace por sus aprendices, el canaliza para ellos la fuerza más poderosa en el universo: El Intento. La fuerza que cambia, ordena y reordena las cosas o las mantiene como están. El  Nahual formula y luego guía la consecuencia que esa fuerza puede acarrear a sus discípulos.
Si el Nahual no moldeara el intento, no habría ni reverencia ni maravilla en sus discípulos y no se embarcarían en un viaje de descubrimiento.
El Nahual puede afectar profundamente al discípulo, ya que la fuerza de su personalidad es siempre abrumadora, ya sea por su firmeza, su desprendimiento, su objetividad, ya sea por su sobriedad, su intento inflexible en la búsqueda de la libertad y su dedicación al mostrar el Camino del Guerrero como un mundo sustentador y formativo por un lado y excesivamente exigente por el otro. Un mundo que admite muy pocos errores.
Aprender el Camino del Guerrero es aprender a ahorrar energía, ese ahorro energético, da al aprendiz otro
estado de conciencia. La conciencia acrecentada  es un misterio solo para nuestra razón. En la practica, es de lo más sencillo que hay. Como siempre somos nosotros quienes complicamos todo al tratar de transformar la inmensidad que nos rodea en algo razonable.
En los seres humanos hay algo más de lo que aparece a simple vista, un discípulo busca en realidad un maestro para que lo convenza de que existe un poder escondido dentro de su ser y que puede alcanzarlo.
Una vez alcanzado ese poder el guerrero comienza a “ver”, es decir a percibir algo más, no como algo de la imaginación sino algo real y concreto. Luego comienza a “saber” de manera directa sin tener que usar palabras.
El modo de usar esa nueva consciencia, ese conocimiento silencioso dependerá del propio temperamento del
guerrero.  


Las Manifestaciones del Espíritu


“Hubo una vez un hombre como todos los demás, un conducto del espíritu y por esta  virtud, como todos los demás hombre formaba parte de lo abstracto.
Pero el no lo sabía...El mundo lo mantenía tan ocupado que carecía de tiempo y de inclinación para examinar el asunto.
El espíritu trató inútilmente de ponerle al descubierto el vinculo de conexión entre ambos. Por medio de una vos interior el espíritu le reveló sus secretos, pero el hombre fue incapaz de comprender las revelaciones. Oía la vos interior, naturalmente, pero creía que era algo de el. Estaba convencido de que lo que el sentía eran sus propios sentimientos y que lo que pensaba eran sus propios pensamientos. El hombre permanecía inconmovible ante cualquier cosa que no fuera su interés personal.

... Como el hombre se negaba a comprender, el espíritu se vio en la necesidad de usar un ardid. Y esa treta se transformó en la esencia del Camino del Guerrero.”


Los Nahuales, debían estar activa y permanentemente alertas en espera de las manifestaciones del espíritu, a las cuales llamaban gestos del espíritu...indicaciones...augurios...presagios...
Solo cometían errores en la interpretación de esos augurios cuando sus sentimientos personales enturbiaban su vinculo con lo abstracto, de otra manera su conocimiento directo era totalmente exacto y funcional.


El toque del espíritu


“La historia continua, como el hombre no reaccionó a la llamada del espíritu este le tendió una trampa un subterfugio decisivo, no porque el hombre tuviera nada de especial, sino porque, debido a la incomprensible cadena de eventos desatada por el espíritu, el hombre estaba disponible en el preciso momento en que el espíritu tocó la puerta.
No hace falta decir que cuanto el espíritu se le reveló a ese hombre no solamente carecía de sentido para el, sino que de hecho iba en contra de todo lo que ese hombre sabía, en contra de todo lo que el era...”


No hay manera de hablar del espíritu, porque el espíritu solo se lo puede experimentar, no es nada que se pueda ver o sentir, pero siempre está ahí vaga indistintamente encima de nosotros. Algunas veces hasta llega a tocarnos, sin embargo, la mayor parte del tiempo permanece indiferente.
El espíritu es una especie  de animal salvaje que mantiene su distancia con respecto a nosotros hasta el momento que algo lo tienta a avanzar. Es entonces cuando se manifiesta.
Lo abstracto es algo que no tiene paralelo en la condición humana...El espíritu es lo abstracto, porque para conocerlo no se necesita de palabras, ni siquiera de pensamientos ; es lo Abstracto porque un guerrero no puede concebir qué es el espíritu. Sin embargo sin tener la más mínima oportunidad  o deseo, el guerrero lo maneja; lo reconoce, lo llama, se familiariza con él, y lo expresa en sus actos.

Sin la intervención del espíritu el encuentro con el maestro no significaría nada.
Solamente el Nahual puede significar algo después que el espíritu a manifestado su voluntad. Por lo tanto no hay posibilidad de que un Nahual pueda elegir a sus aprendices siguiendo su propia volición o sus cálculos.

A fin de revivir el vínculo de conexión con lo abstracto los guerreros necesitan un propósito  extremadamente riguroso, un estado especial de la mente llamado Intento Inflexible. Para los aprendices  reconocer y aceptar que el Nahual es el único capaz de suplir ese Intento inflexible es la parte del camino del guerrero que resulta mas difícil .
Revivir el vínculo de un aprendiz es un verdadero logro para un Nahual, dependiendo por supuesto , de la personalidad del aprendiz, la tarea puede ser lo más simple, o uno de las peores experiencias que uno puede imaginar.
Un   aprendiz es alguien que se esfuerza por limpiar y revivir su vínculo con el espíritu. Una vez que el vínculo revive, no puede continuar siendo un aprendiz , pero hasta ese día, necesita un propósito indomable, un intento inflexible del cual carece, por supuesto. Por esta razón, el aprendiz permite que el Nahual le proporcione tal propósito y, para hacerlo, tiene que renunciar a su individualidad.

En el Camino del Guerrero no se reciben bien a los voluntarios porque ya tienen propósitos propios y eso les dificulta enormemente renunciar a su individualidad. Si el Camino del Guerrero exige ideas y actos contrarios a esos propósitos los voluntarios simplemente se enfadan y se van.

Los eventos desencadenados por los Nahuales con ayuda del Conocimiento Silencioso son tan sencillos ,pero al mismo tiempo de proporciones abstractas inmensas.
Cada uno de nosotros , como individuos, estamos separados del conocimiento silencioso por barreras naturales, propias de cada uno.

Como hombres comunes, no sabemos que algo real y funcional, nuestro vinculo con el intento, es lo que nos produce esa preocupación ancestral acerca de nuestro destino. Durante nuestra vida activa nunca tenemos la oportunidad de ir más allá del nivel de la mera preocupación, ya que de tiempos inmemoriales, el arrullo de la vida cotidiana nos adormece. No es hasta el momento de estar al borde de la muerte que nuestra preocupación ancestral acerca de nuestro destino cobra un diferente cariz. Comienza a presionarnos para que veamos a través de la niebla de la vida diaria. Pero por desgracia este despertar siempre viene de la mano con la pérdida de energía provocada por al vejez. Y no nos queda fuerza suficiente para transformar nuestra preocupación en un descubrimiento positivo y pragmático. A esa altura todo lo que nos queda es una angustia indefinida y penetrante; un anhelo de algo incomprensible; y una rabia comprensible, por haber perdido todo.

Los poemas por muchas razones captan esa preocupación ancestral y pueden explicarlo...Los poetas están
profundamente afectados por el vinculo con el espíritu , pero se dan cuenta solo de forma intuitiva y no de manera deliberada  y pragmática como lo hacen los guerreros.
Aunque sus poemas no son verdaderos gestos al espíritu ...se le acercan...


¿ Soy yo quien anda, esta noche,
por mi cuarto, o el mendigo
que rondaba mi jardín,
al caer la tarde?

Miro
En torno y hallo que todo es lo mismo...
¿ La ventana estaba abierta?
¿ Yo no me había dormido?
¿El jardín no estaba verde
de luna?...El cielo era limpio
y azul...Y hay nubes y viento
y el jardín está sombrío...

Creo que mi barba era 
Negra...Yo estaba vestido
de gris...Y mi barba es blanca
y estoy enlutado... ¿ Es mío
este andar?...Tiene esta voz,
que ahora suena en mi, los ritmos
 de la voz que yo tenía?
¿Soy yo, o soy el mendigo
que ronda mi jardín,
al caer la tarde?,
Miro
En torno... Hay nubes y viento...
El jardín está sombrío...

...Y voy y vengo... ¿Es que yo
no me había ya dormido?
Mi barba está blanca...Y todo
Es lo mismo y no es lo mismo...

El poeta siente un estado de impotencia y de azoro, siente la presión de la vejez y el ansia que ello trae...El poeta intuye que algo increíble está  en juego Intuye con gran precisión que existe un factor innominado, imponente por su misma  simplicidad que determina nuestro destino.  


Los trucos del espíritu


“Después que el espíritu tocó la puerta del hombre de quien ya hablamos, sin tener éxito, siguió el único camino posible: utilizar nuevamente un ardid.
El espíritu lo hizo cambiar de niveles de conciencia, con el fin de explicarle en ambos reinos (conciencia normal y conciencia acrecentada), como ahorrar energía y reforzar el vinculo de conexión con lo abstracto...”


De la misma manera el Nahual como conducto viviente del espíritu , repite la forma en que se manifiesta el espíritu, recurre al artificio y al subterfugio para enseñar.
Cada forma de conocimiento posee la misma estructura, solo difieren los personajes. Cada historia es una tragicomedia  abstracta con un actor abstracto, el Intento y dos actores humanos, el Nahual y el aprendiz.

Hay un proceso donde el Nahual lleva a su aprendiz al reino del espíritu, quitando el polvo del vinculo de conexión con el intento.
Una vez que el Nahual ha puesto en juego los trucos del espíritu, tiene que hacer lo imposible para mantener a sus discípulos en linea.
En algunos casos puede ser fácil si el aprendiz es disciplinado y sensato y donde su decisión es todo lo que necesita a fin de entrar en el Camino de Conocimiento.
En otros casos puede ser una dificilísima labor  para convencer a un aprendiz que no tiene disciplina ni sensatez.
A veces la sabiduría nos llega gota a gota y muy dolorosamente...


Las Cuatro disposiciones del Acecho



El Acecho es un arte aplicable a todo y consiste en cuatro facetas.

·         No tener compasión
·         Ser astuto
·         Tener paciencia
·         Ser simpático

No tener compasión no significa ser grosero.

Ser astuto no significa ser cruel.

Tener paciencia no significa ser negligente.

Ser simpático no significa ser estúpido.


Estas “cuatro disposiciones de ánimo” deben ser perfeccionadas hasta que lleguen a ser tan sutiles que nadie las pueda notar.
El Maestro decía a su discípulo:  No tengas compasión de nadie, pero sé encantador. Sé astuto pero muy decente. Ten paciencia, pero sé activo. Debes ser muy simpático y al mismo tiempo aniquilador.

El sentirnos importantes es una verdadera tiranía, nos hace unos enojones insufribles. Debemos trabajar sin descanso para acabar con eso.
  La impecabilidad guía los actos de un Nahual, a veces su conducta puede parecer maliciosa, cuando en realidad no es nada menos que impecable. Los actos maliciosos son llevados a cabo por aquellos que buscan el provecho propio. Los Nahuales, actúan con un propósito ulterior que no tiene nada que ver con el provecho personal . El hecho de que disfruten de sus actos no se cuenta como provecho, sino más bien como una característica de su temperamento. El hombre común y corriente actúa sólo  si hay alguna posibilidad de beneficiarse. Los guerreros por otro lado, actúan, no por beneficio propio sino por el espíritu.
Si un hombre común se enoja o se desilusiona con las acciones de los demás, puede recurrir a actos maliciosos para vengarse.
Un guerrero por el contrario no piensa en el provecho personal y sus actos son guiados por la impecabilidad, por lo tanto no puede enojarse con nadie ni tampoco desilusionarse con las acciones de los demás.         

Desde el momento que un Nahual conoce a un aprendiz, sus actos son guiados por la Impecabilidad. Cuanto más sofisticado es un guerrero, más finas y elaboradas son sus acciones.

El Arte del Acecho es el principio de todo, los guerreros deben aprender a acechar; después deben aprender a Intentar y sólo entonces pueden mover su punto de encaje a voluntad. Cuanto más profundo  es el movimiento del punto de encaje, mayor es la sensación de que uno sabe todo, así como la sensación de no poder encontrar palabras para explicarlo.
Las palabras tienen un tremendo poder e importancia y son la propiedad mágica de quien las piensa.

El primerísimo principio del Acecho es que un guerrero “se acecha a sí mismo”, sin tener compasión, con astucia, paciencia y simpatía.
El Acecho es el arte de usar la conducta de un modo original, con propósitos específicos. La conducta normal, en el mundo cotidiano, es rutinaria. Cualquier conducta que rompe con la rutina causa un efecto desacostumbrado en nuestro ser total , como un temblor en el punto de encaje. Ese efecto desacostumbrado  es el que buscan los guerreros, porque es acumulativo. Y su acumulación es lo que hace de un guerrero , un Acechador. Si se practica la conducta desacostumbrada de manera sistemática e inteligente, en un tiempo esta práctica fuerza al punto de encaje a moverse.
El Arte del Acecho es un sistema de conducta que no es trivial o caprichosa, y que es  capaz de combinar  la moralidad y el sentido de la belleza que es lo que distingue a los Nahuales de los falsos maestros.


El descenso del espíritu


“Llega un día en que el espíritu se nos revela, nos espera emboscado, luego desciende sobre nosotros, su presa. Dicen los guerreros que ese descenso casi siempre viene velado. Sucede pero parece no haber sucedido en absoluto, una vez que a descendido queda sellada una alianza permanente con lo Abstracto.”


Una vez franqueado este umbral, no permite retiradas, cruzarlo es entrar en un nuevo mundo. El guerrero recalca el cruce de ese umbral y usa ese recuerdo como punto de referencia. Esto sucede cuando el espíritu corta las cadenas que nos atan a nuestro reflejo, cortar las cadenas es maravilloso , pero algo muy fastidioso porque nadie quiere ser libre.
Es muy importante  comprender el secreto de nuestras cadenas, como nos aprisionan; como nos mantienen amarrados a ese reflejo nuestro a fin de defendernos de lo desconocido. Una vez que nuestras cadenas están rotas, ya no estamos atados a las preocupaciones del mundo cotidiano, Aún estamos en el mundo
Diario... pero ya no pertenecemos a él .Para pertenecer a él debemos compartir las preocupaciones y los intereses de la gente, y sin cadenas no podemos.

La característica de la gente normal es que comparte una daga metafórica, “ la preocupación de nuestro reflejo.” Con esa daga nos cortamos y sangramos . La tarea de las cadenas de nuestro Reflejo es darnos la idea de que todos sangramos juntos, de que compartimos algo maravilloso: nuestra humanidad . Pero si examinamos lo que nos pasa , descubriríamos que estamos sangrando a solas, que no compartimos nada, que todo lo que hacemos es jugar con una obra del hombre: Nuestro predecible Reflejo.

 Los guerreros ya no son parte del mundo diario, simplemente porque ya no son presa de su reflejo. 
Cuando se rompen sus cadenas comprenden todo y cumplen los designios del Nahual.

Si por alguna razón un guerrero siente que va a sucumbir, debe hacerlo luchando, no pidiendo perdón y sintiéndose inútil, sin importar nada lo que fuera su destino siempre que lo enfrente con un abandono total.

  Nuestra gran falla colectiva es vivir nuestras vidas sin tener en cuenta esa conexión con lo Abstracto, lo precipitado de nuestra existencia, nuestros inflexibles intereses, preocupaciones, esperanzas, frustraciones y miedos tienen prioridad. En el plano de nuestros asuntos prácticos no tenemos ni la más vaga idea de que estamos unidos a todo lo demás.
El guerrero debe realizar un código de conducta  para enfrentarse a lo desconocido, ese código es llamado el Camino del Guerrero o la acción impecable. Un código de conducta que lo prepara  realzando su conducta y su prudencia.
La gran meta en el Camino del Guerrero es reestablecer el Conocimiento Silencioso, reviviendo el vinculo con el intento .


El Salto Mortal del Pensamiento


Tener un comportamiento de guerrero implica, estar siempre en guardia contra la natural brusquedad de la conducta humana . Un guerrero es en esencia, un ser impecable, de recursos muy fluidos y de gustos y conducta muy refinados; un ser cuya tarea en este mundo es pulir sus aristas cortantes, una de las cuales es la conducta, para que así nadie sospeche su inexorabilidad.

Cuando la presión de la nostalgia es demasiado grande , los guerreros la alivian acechándose a sí mismos.
El Acecho es un modo de conducta especial que se ajusta a ciertos principios; una conducta secreta, furtiva y engañosa, que está diseñada para darle a uno algo así como una sacudida mental. Por ejemplo, acecharse a uno mismo significa darse un sacudón usando nuestra propia conducta en una forma astuta y sin compasión.
Cuando la conciencia de los guerreros se atasca debido a la enormidad de lo que perciben, lo mejor o lo único que pueden hacer es usar la idea de la muerte para provocar un sacudón mental eso es el acecho.
La noción de la muerte es de monumental importancia en la vida de los guerreros.
Lo que da cordura y fortaleza es saber que nuestro fin es inevitable. El error más costoso es permitirnos no pensar en la muerte. Es como creer que al no pensar en ella, nos vamos a proteger de  sus efectos. Sin una visión clara de la muerte, no hay orden para los guerreros, no hay sobriedad, no hay belleza..
Los guerreros se esfuerzan sin medida por tener su muerte en cuenta, con el fin de saber, al nivel más profundo, que no tienen ninguna otra certeza sino la de morir. Saber esto da a los guerreros el valor de tener paciencia  sin dejar de actuar, les da el valor de acceder, el valor de aceptar todo sin llegar a ser estúpidos, les da valor para ser  astutos sin ser presumidos y, sobre todo les da valor para no tener compasión sin entregarse a la importancia personal.
La idea de la muerte es lo único  que da valor a los guerreros. Y se acechan a sí mismos para romper con el poder de sus obsesiones .

Hay muchas formas de acecharse a sí mismo, a veces un poema sirve.. suspende el dialogo interno, dejando que el silencio cobre impulso. Así , la combinación del poema y el silencio se transforman en una sacudida. Los poetas, sin saberlo anhelan el mundo de los guerreros, y como no lo son ni están en el camino de conocimiento, lo único que les queda es el anhelo ...


...este morir incesante,
tenaz, esta muerte viva,
¡ Oh Dios1 que te está matando
en tus hechuras estrictas,
en las rosas y en las piedras,
en las estrellas ariscas
y en la carne que se gasta
como una hoguera encendida,
por el canto, por el sueño,
por el color de la vista.

...que acaso te han muerto allá
siglos de edades arriba,
sin advertirlo nosotros,
migaja, borra, ceniza
de ti, que sigues presente
como una estrella mentida
por su sola luz, por una
luz sin estrella, vacía,
que llega al mundo escondiendo
su catástrofe infinita.

...El poeta está viendo la esencia de las cosas, no interesa de qué trate el poema. Solo interesan los sentimientos que el anhelo del poeta nos brinda...Sentir su anhelo y tomarlo prestado. ..tomar prestada la belleza. Maravillarse ante el hecho de que el poeta, como un verdadero guerrero, la derroche en los que la reciben, en los que la aprecian, reteniendo para sí , solo su anhelo. Esa sacudida, ese impacto de la belleza, es el Acecho.


Los guerreros dicen que la muerte es el único adversario que vale la pena. La muerte es quien nos reta, seamos hombres comunes o guerreros. Los hombres comunes no lo saben ,pero los guerreros si.
La  vida es el proceso mediante el cual la muerte nos desafía...La muerte es la fuerza activa. La vida es sólo el medio, el ruedo, y en ese ruedo hay únicamente dos contrincantes a la vez: la muerte y uno mismo.
 Nosotros somos seres pasivos. Si nos movemos es debido a la presión de la muerte. La muerte marca el paso a nuestras acciones  y sentimientos y nos empuja sin misericordia hasta que nos derrota y gana la contienda. O hasta que nosotros superamos todas las imposibilidades y derrotamos a la muerte. Esta reconoce su derrota dejándonos en libertad, para nunca más retarnos.
No significa ser inmortal... solo que la muerte deja de retarnos...eso es todo... quiere decir que el pensamiento a dado un salto mortal a lo inconcebible.
Este Salto mortal del Pensamiento es el descenso del espíritu, el acto de romper nuestras barreras perceptuales. Es el momento en que la percepción del hombre alcanza sus límites. Los guerreros  practican el arte de enviar precursores, exploradores de vanguardia a que sondeen nuestros límites perceptuales. Los poemas funcionan como exploradores, aunque los poetas no saben con tanta exactitud como los guerreros lo que estos exploradores de vanguardia pueden lograr.



Al limpiarse  y aclararse el vinculo de conexión con el intento , la energía que de ordinario era utilizada para enturbiarlo y mantener fija su posición en el sitio habitual se liberaba y se concentraba de manera automática en el  vinculo mismo. No hay técnicas preconcebidas o maniobras que un guerrero pueda hacer para aprender con anticipación y mover esa energía. Más bien es cuestión de un desplazamiento automático e instantáneo que sucedía una vez que se ha alcanzado un determinado grado de pericia.
Ese grado de pericia  los guerreros lo llaman “el puro entendimiento” .Para lograr ese desplazamiento instantáneo de energía se requiere una conexión clara y límpida con el intento, y para obtenerla, todo lo que se necesita es “intentarla” , mediante el puro entendimiento.

Algunos guerreros antiguos se dedicaban a relatar historias. El narrar historias no solo era para ellos el explorador de vanguardia que sondeaba sus límites perceptuales, sino también su camino a la perfección, al poder, al espíritu, al puro entendimiento.
El guerrero que narra historias y que cambia un relato real y socialmente aceptado, lo hace bajo la dirección y los auspicios del espíritu. Como puede y sabe manejar su conexión con el intento, puede manejar también el puro entendimiento y cambiar las cosas...ha dejado que su pensamiento dé un salto mortal a lo inconcebible.
Debido a que su puro entendimiento es un explorador de vanguardia, que sondea aquella inmensidad , el guerrero narrador sabe, sin lugar a dudas, de alguna manera, ahí en ese infinito, en ese mismo momento, a descendido el espíritu. El pensamiento a dado un salto mortal a lo inconcebible y el final del cuento ha cambiado.
                         ¡Quién es nuestra pinche racionalidad para poner cadenas al pensamiento!.


 Mover  el Punto de Encaje


“La historia  cuenta que, a fin de revelar los misterios del Camino del Guerrero al hombre del que hemos estado hablando, fue necesario que el espíritu descendiera. El espíritu eligió un momento en que el hombre estaba distraído, con la guardia baja y, sin mostrar piedad alguna, dejó que su presencia moviera,  por si misma, el punto de encaje  de ese hombre a una determinada posición. Una posición que los guerreros describen como el sitio donde uno pierde la compasión o el sitio donde no hay piedad...”

Según  todas  las apariencias , el moverse de un estado de conciencia al otro es lo primero que le ocurre a un aprendiz de guerrero. Por consiguiente es natural para un aprendiz asumir que el movimiento del punto de encaje es el primer principio del Camino del Guerrero. Pero no es así. El primer principio es no tener compasión. No tener compasión, es lo opuesto a tenerse lástima a sí mismo.
               


El Nahual es el conducto del espíritu. Hay dos razones por las que el Nahual puede dejar  que el espíritu se exprese a través de él . Una es porque pasa toda su vida redefiniendo impecablemente su vinculo de conexión con el Intento, y la otra , es porque tiene más energía que el hombre común y corriente. Por ello, lo primero que experimenta un aprendiz es un cambio en su nivel de conciencia , un cambio provocado simplemente por la presencia del Nahual.
 En realidad , no hay, ni se necesita ningún procedimiento para mover el punto de encaje. El espíritu toca al aprendiz a través del  Nahual y su  punto de encaje se mueve . Así es de simple.
Lo que se necesita para que la magia  pueda apoderarse de nosotros es borrar nuestras dudas, una vez que las dudas desaparecen, todo es posible.
El  Nahual puede crear un ambiente adecuado para la intervención del espíritu. A raíz de esto pueden acontecer sucesos difíciles de explicar. Pero los que los torna difíciles de explicar es nuestra insistencia  en analizarlos  desde los pensamientos cotidianos . Si no pensamos, todo resulta claro. Esto no implica tener flaqueza en el pensamiento... pero el único modo de pensar con claridad, es no pensar en absoluto.
Para los guerreros hay dos maneras de pensar. Una era la manera normal y cotidiana, regida por la posición usual del   punto de encaje; una manera que deja todo en  una gran oscuridad y produce pensamientos poco claros que no son de utilidad. La otra es una manera  funcional y económica de pensamientos precisos
que dejaba muy pocas cosas sin explicar. Si uno encara sin pensamientos esta contradicción ...no hay contradicción en absoluto.

¿ Y cómo dejo de pensar? , pregunto el aprendiz.
_ Intentando el movimiento del punto de encaje...al intento se lo llama con los ojos, le dijo el Nahual.

El No Tener Compasión es una posición específica del punto de encaje, se manifiesta en los ojos de los Guerreros, es como una nube  brillante y trémula que cubre el ojo. Los ojos de los guerreros, de los Nahuales  son brillantes. Cuanto mayor es el brillo, más intenso es su sentido de no tener compasión. Mientras más firme es la fijeza del punto de encaje en su nueva posición, más brillan los ojos.

Para los guerreros acordarse no es lo mismo que recordar. Recordar es una cuestión de pensamiento cotidiano, cuestión de la posición habitual del punto de encaje. Acordarse, en cambio , depende del movimiento del punto de encaje.
 Recapitular la vida, es la clave para mover el punto de encaje. Los guerreros inician la recapitulación pensando, recordando los actos más importantes de sus vidas. De simplemente pensar en ellos  pasan a verdaderamente estar en los eventos mismos , los reviven...
Revivir totalmente un acontecimiento es mover el punto de encaje al sitio preciso en el que estaba cuando ocurrió el evento, a esto los guerreros le llaman “acordarse”.

Nuestros puntos de encaje están en permanente movimiento, son movimientos imperceptibles . Si queremos un movimiento considerable debemos poner en juego el Intento, y para ello hay que dejar que  los ojos lo llamen.
Aunque parezca incomprensible, cada sitio  al que se mueve el punto de encaje está representado por un brillo específico en los ojos. Puesto que los ojos tienen memoria propia, pueden acordarse de cualquier sitio a donde se movió el punto de encaje intentando el brillo específico asociado con ese sitio.
 Los ojos, la mirada están directamente vinculados con el Intento. Por contradictorio que parezca, la verdad es que los ojos están conectados superficialmente con el  mundo cotidiano, su conexión más profunda es con lo Abstracto.

Las posibilidades del hombre son tan vastas y misteriosas que los guerreros, en vez de pensar en ellas, prefieren explorarlas...sin esperanzas de poder entenderlas jamás.
El hombre común y corriente sabe lo mismo acerca de sus ojos, pero tiene menos energía que un guerrero, al ahorrar energía el vinculo de conexión con el Intento es más claro y preciso, y pueden “acordarse” a voluntad, usando el brillo de sus ojos para mover el punto de encaje.

Las razones de un Guerrero son muy simples, pero de extremada finura. Rara vez tiene el Guerrero la oportunidad de ser impecable pese a sus sentimientos básicos. El acto de dar, libre e impecablemente, renueva la idea de lo maravilloso. Lo que obtiene un guerrero en una relación es en verdad algo de incalculable valor, que aunque el vinculo sea difícil termina agradecido y endeudado.
Los ojos de todos los seres vivientes, pueden mover el punto de encaje, sobre todo si están enfocados en el intento. Bajo condiciones cotidianas la gente enfoca los ojos en el mundo, en busca de comida, de refugio, de protección...o en busca de amor...
Para mover el punto de encaje propio o el de los demás , los Guerreros tienen que ser despiadados. Es decir, deben estar familiarizados con el sitio donde no hay compasión. Esto es en especial cierto para los Nahuales. Cada Nahual desarrolla una forma específica de no tener compasión , por lo general son muy engañosos, siempre dan la impresión de ser lo que no son, y lo hacen tan bien que todo el mundo les cree, hasta los que mejor los conocen.
 Los Nahuales ocultan automáticamente el no tener compasión, aun contra su voluntad, el No Tener Compasión no es otra cosa que la falta total de compasión por uno mismo.


El Sitio Donde No Hay Compasión


El problema que los Guerreros deben resolver, es que el Sitio donde No hay Compasión debe ser alcanzado con un mínimo de ayuda. El Nahual prepara la escena, pero es el aprendiz quien llama al espíritu a que mueva su punto de encaje. Todo cuanto los Guerreros hacen es una consecuencia del movimiento del punto de encaje, y esos movimientos están regidos por la cantidad de energía que tienen a disposición.

Dentro de cada ser humano hay un gigantesco y oscuro lago de Conocimiento Silencioso que cada uno de nosotros puede intuir, quizá con más claridad por participar en el Camino del Guerrero. Los Guerreros son los únicos seres en el mundo que, haciendo deliberadamente dos cosas trascendentes, llegan más allá del nivel intuitivo, conciben  la existencia del punto de encaje y segundo, logran que el punto de encaje se mueva.
Lo más sofisticado de los Guerreros es el estar conscientes del potencial que tenemos como seres perceptivos, y el saber que el contenido de la percepción depende de la posición del punto de encaje.

A veces un aprendiz tiene la sensación de que el nahual va a expresar sus propios pensamientos, se fascina al comprobar  que su elección de palabras es siempre mejor que lo que habría sido la suya.
Cuando el punto de encaje se mueve y llega al sitio donde no hay compasión, la posición de la racionalidad y el sentido común se debilitan, y la visión del mundo cambia.
El Conocimiento Silencioso es algo que todos poseemos, algo que tiene total dominio y conocimiento de todo, pero no puede pensar ; por lo tanto no puede expresar lo que sabe.
Los Guerreros creen que en una época, al comienzo, cuando el hombre comprendió que sabía y quiso estar conciente de lo que sabía.
El error del hombre fue querer conocer directamente lo que sabía, tal como conocía las cosas de la vida diaria . Cuanto más deseaba ese conocimiento, más efímero, más silencioso se volvía.
Ese Conocimiento Silencioso, que nadie puede describir, es, por supuesto el Intento, el Espíritu, lo Abstracto .
El hombre renunció al Conocimiento Silencioso por el Mundo de la Razón, cuanto más se aferra al mundo de la razón más efímero se vuelve el Conocimiento Silencioso.

Sucede en los Guerreros que a veces una angustia se apodera de ellos con la velocidad de un rayo, esto es originado por el descenso del espíritu. Cualquier descenso del espíritu es como morir, todo en nosotros se desconecta, y después vuelve a conectarse a una fuente de mucho mayor potencia. La amplificación de energía se siente como angustia mortífera. Solo hay que esperar hasta que pase. Lo peligroso es no saber lo que te está sucediendo.
El hombre antiguo sabía, del modo más directo, qué hacer y como hacerlo bien. Pero como lo hacía tan bien, comenzó a desarrollar cierto sentido de ser, con lo cual adquirió la sensación de que podía predecir y planear los actos que estaba habituado a hacer tan bien. Así surgió la idea de un “ yo “individual, que comenzó a dictar la naturaleza y el alcance de las acciones humanas.
A medida que el sentimiento de un yo individual se tornaba más fuerte, el hombre fue perdiendo su conexión natural con el Conocimiento Silencioso. El hombre moderno se encuentra tan irremediablemente alejado del Conocimiento silencioso, la fuente de todo, que sólo puede expresar su desesperación en cínicos y violentos actos de autodestrucción. La causa del cinismo y la desesperación del hombre es el fragmento de Conocimiento Silencioso que aún queda en él; un ápice que produce dos cosas: una, permite al hombre vislumbrar su antigua conexión con la fuente de todo, y dos , le hace sentir, que , sin esa conexión, no tiene esperanzas de satisfacción, de logros o de paz.
La “guerra “para un guerrero no significa actos de estupidez colectiva ni una violencia absurda, sino la lucha total contra ese “yo” individual que ha privado al hombre de su poder.

Cualquier movimiento del punto de encaje implica alejarse de la excesiva preocupación por el yo individual,  que es una característica  del hombre moderno. Los Guerreros están convencidos de que la posición del punto de encaje es lo que hace del hombre moderno un egocéntrico homicida, un ser totalmente atrapado en su propia imagen. Habiendo perdido toda esperanza de volver al Conocimiento Silencioso, buscando consuelo en su yo individual. Y al hacerlo consigue fijar su punto de encaje en el lugar más conveniente para perpetuar su imagen de sí. Por lo tanto los Guerreros pueden afirmar con toda seguridad  que cualquier movimiento que aleja el punto de encaje de su posición habitual equivale a alejarse de la imagen de sí, por consiguiente de la Importancia personal.
La Importancia personal es la fuerza generada por la imagen de sí , y es lo que mantiene el punto de encaje fijo donde está al presente, por eso la meta de todo guerrero es destronar la Importancia personal.
La importancia personal es , en realidad, la compasión de sí mismo disfrazada, el verdadero enemigo y la fuente de la miseria del hombre. Sin cierto grado de compasión de sí, el hombre no podría existir , ni bien esa compasión se emplea desarrolla su propio impulso y se transforma en importancia personal.
  Los guerreros saben , gracias a su experiencia práctica, que en cuanto se mueve el punto de encaje se derrumba la importancia personal, porque sin esa posición habitual, la imagen de sí pierde su enfoque. Sin ese intenso enfoque  se extingue la compasión por sí mismo y con ella la importancia personal, que es la compasión de sí disfrazada.
Todo Nahual , en su rol de guía y maestro, debe comportarse eficientemente e impecablemente. Puesto que no le es posible planear racionalmente el curso de sus actos, siempre deja que el espíritu siga su curso.
La posición habitual  y la imagen de sí   obligan al punto de encaje a armar un mundo de falsa compasión, donde la crueldad  y el  egoísmo son muy reales. En ese mundo, los únicos sentimientos verdaderos son los que conviven a quien los tiene.
Para el Guerrero el No Tener Compasión no es ser cruel. El No tener Compasión es la cordura, lo opuesto a la compasión por sí mismo y la importancia personal.


Romper la Imagen de Si


Todos los animales son capaces de encontrar en  su ámbito , los sitios que tienen niveles especiales de energía. Afirmó que todos los animales les tenían pavor y los evitaban , con excepción de los coyotes y los pumas, que hasta pueden dormir en ellos. Pero solo los guerreros los buscan expresamente por sus efectos. Estos efectos son imperceptibles descargas de energía vigorizante. Los hombres comunes y corrientes que viven en ambientes naturales pueden encontrarlos , aunque no sepan que los han hallado ni estén conscientes de sus efectos.
Los Guerreros al observar a los hombres que viajan a pie, notan enseguida que estos se fatigan y descansan justo en los sitios donde hay un nivel positivo de energía.
Por el contrario, si pasan por una zona que tiene un flujo de energía perjudicial, se ponen nerviosos y aprietan el paso. Si los interrogan,  dirán que apretaron el paso en esa zona porque se sentían con mayor energía. Pero es lo opuesto: el único lugar que les da energía es aquel en donde se sienten cansados.

Los Guerreros pueden localizar esos lugares porque perciben con todo el cuerpo ínfimas emanaciones de energía en los alrededores . La energía de los Guerreros derivada de la reducción de su imagen de sí, les permite un mayor alcance a sus sentidos .

El único  camino digno, tanto para los Guerreros como para los hombres comunes, es restringir nuestro apego a la imagen de sí. El Nahual rompe el espejo de la imagen de sí de cada aprendiz de forma individual dejando los detalles al espíritu.
Cada uno de nosotros tiene un diferente apego a su imagen de sí. Ese apego se hace sentir como una necesidad, pero existen personas , Guerreros o personas comunes, que no necesitan de nadie. Obtienen paz, armonía, risa, conocimiento, directamente del espíritu, no necesitan intermediarios. Los intermediarios, como en el caso de un Nahual, además de proporcionar una oportunidad, que es el darse cuenta del Intento, ayudando a romper la imagen de sí. La ayuda más concreta que brinda el Nahual  es que ataca la imagen de sí.
Los Nahuales opinan que lo más importante es el descenso del espíritu, porque el espíritu mueve el punto de encaje, y ese movimiento depende del aumento de energía y no de la instrucción.
Hay una serie de acciones que surgen del estar consciente, para estar conciente de esa serie, se necesita del Nahual.
El Nahual es el que proporciona una oportunidad mínima, pero esa oportunidad no es instrucción, como las instrucciones que se necesitan para aprender a manejar una máquina. La oportunidad mínima consiste en que lo hagan a uno consciente del espíritu.

La serie de acciones requieren primeramente estar consciente de que la importancia personal es la fuerza que mantiene fijo el punto de encaje. Luego si se restringe la importancia personal, la energía que generalmente se requiere y emplea en eso queda libre,  y no malgastada es lo que llama al espíritu y sirve entonces como un trampolín automático que lanza al punto de encaje, instantaneamente y sin premeditación, a un viaje inconcebible.
Una vez que se a movido el punto de encaje, pues que el movimiento en sí , representa un alejamiento de la imagen de sí, se desarrolla un claro y fuerte vinculo de conexión con el espíritu.

El Camino del Guerrero es un Viaje de Retorno. Retornamos al espíritu, victoriosos, después de haber descendido al infierno. Y desde el infierno traemos trofeos. El Puro Entendimiento es uno de esos trofeos.

Se nos a  preparado para  esperar instrucciones , enseñanzas , guías, maestros. Y cuando se nos dice que no necesitamos a nadie, no lo creemos . Nos ponemos nerviosos , luego desconfiados finalmente enojados y desilusionados. Si necesitamos ayuda no es cuestión de métodos , sino es cuestión de énfasis. Si alguien nos pone énfasis en que necesitamos reducir nuestra importancia personal, esa ayuda es real.
“Los brujos dicen que no deberíamos necesitar que nadie nos convenza de que el mundo es infinitamente más complejo  que nuestras más increíbles fantasías . Entonces ¿ Por qué somos tan pinches que siempre pedimos que alguien nos guíe, podemos hacerlo nosotros mismos? .

Basta la presencia del Nahual para mover el punto de encaje, y dar confianza al aprendiz.

En algunas personas la respuesta a todo lo que preguntan la tienen ante sus ojos...No hay métodos ni pasos . Lo único que importa es el descenso del espíritu y el movimiento del punto de encaje. No hay procedimiento que pueda causarlo. Es un efecto que sucede por sí mismo.

El Nahual  al ayudar a  destruir la imagen de sí, insta al punto de encaje a moverse . Pero quien lo mueve en verdad es el espíritu , lo abstracto; algo que no se ve ni se siente; algo que no parece existir, pero existe.


El Nahual es quien mueve el punto de encaje, y sin embargo no es el que efectúa el movimiento, o tal vez sería más apropiado decir que el espíritu se expresa de acuerdo a la impecabilidad del Nahual ; es decir , el espíritu puede mover el punto de encaje con la mera presencia de un Nahual impecable.
Este punto es de sumo interés par a los brujos , pues si no lo comprendían bien, volvían a la importancia personal, y por lo tanto, a la destrucción.

El mundo de nuestra imagen de sí, que es el mundo de nuestra mente, es muy frágil ; y se mantiene estructurado gracias a unas cuantas ideas claves que le sirven de orden básico, ideas aceptadas por el conocimiento silencioso así como por la razón. Cuando esas ideas fracasan, el orden básico deja de funcionar.
La “continuidad” es la idea de que somos un bloque sólido. En nuestra mente , lo que sostiene nuestro mundo es la certeza de que somos inmutables. Podemos aceptar que nuestra conducta se puede modificar, que nuestras reacciones y opiniones se pueden modificar; pero la idea de que somos maleables al punto de cambiar de aspecto , al punto de ser otra persona, no forma parte del orden básico de nuestra imagen de sí. Cada vez que el Nahual interrumpe ese orden básico, el mundo de la razón se viene  abajo. 

Lo que ayuda a mover el punto de encaje es el hecho de que el Nahual sin tener compasión  apela directamente al conocimiento silencioso.
“ Detener el Mundo “ consiste en introducir  un elemento disonante en la trama de la conducta cotidiana, con el propósito de detener lo que habitualmente es un fluir ininterrumpido de acontecimientos comunes; acontecimientos que están catalogados en nuestra mente, por la razón. El elemento disonante  se llama “no hacer”, o lo opuesto de hacer. “Hacer “es cualquier cosa que forma parte de un todo que podemos dar cuenta cognoscitivamente . No-hacer  es el elemento que no forma parte de ese todo conocido.
Los brujos, debido a que son acechantes , comprenden a la perfección la conducta humana, saben que los seres humanos son criaturas de inventario. Conocer los pormenores de cualquier inventario es lo que convierte a un hombre en erudito o experto en su terreno.
Los brujos saben que cuando una persona corriente encuentra una falta en su inventario, esa persona o bien extiende su inventario o el mundo de su imagen de sí se derrumba.
La persona común  y corriente está dispuesta a incorporar nuevos artículos , siempre y cuando no contradigan el orden básico de su imagen de sí, porque si lo contradicen, la mente se deteriora. El inventario es la mente .
Los brujos cuentan con esto cuando tratan de romper la imagen de sí.
Para el Nahual No Tener Compasión , consta de muchos aspectos. Es como una herramienta que se adapta a muchos usos. El no tener compasión es un estado de ser, un nivel de intento.
El Nahual lo utiliza para provocar el descenso del espíritu y el movimiento de su propio punto de encaje y el de sus aprendices. O lo usa para acechar. El no tener compasión, controlado con los ojos mueve el punto de encaje con precisión. El intento se intenta con los ojos. Poseen algo que está en su brillo, el intento se experimenta con los ojos , no con la razón.

Los seres humanos tienen un sentido muy profundo de la magia. Somos parte de lo misterioso. La racionalidad es solo un barniz , un baño de oro en nosotros. Si rascamos esa superficie encontramos que debajo hay un brujo. Algunos de nosotros , sin embargo, tenemos una gran dificultad para llegar a ese lugar bajo la superficie; otros en cambio lo hacen con absoluta facilidad. Algunos tienen que “sudar  tinta “para que los suelte la imagen de sí.
El Conocimiento Silencioso , es una posición general  del punto de encaje, que milenios antes, había sido la posición normal del género humano  , pero que por motivos imposibles de determinar, el punto de encaje del hombre se alejó de esa posición específica para adoptar una nueva, llamada la “razón”.
La mayoría de los seres humanos no son representativos de esa nueva posición , porque sus puntos de encaje no están situados exactamente en la posición de la razón en sí, sino en su vecindad inmediata. Lo mismo sucede con el conocimiento silencioso: tampoco los puntos de encaje de todos los seres humanos están situados directamente en esa posición.
Otra posición del punto de encaje es el sitio de la No Compasión, es la vanguardia del conocimiento silencioso, también existe otra posición llamada “sitio de la preocupación”, la antesala de la razón.
La razón nos hace escoger lo que le parece sensato a la mente.

La muerte solo es dolorosa cuando se le viene a uno en la cama, enfermo. En una lucha de vida o muerte, no se siente dolor, si a caso se siente algo , es exaltación.
Las diferencias más dramáticas entre los hombres civilizados y los brujos es el modo en que les sobreviene la muerte. Solo con los brujos la muerte es dulce y bondadosa. Podrían estar mortalmente heridos y no sentir dolor. Y lo más extraordinario es que la muerte deja que los brujos la manejen.
La mayor diferencia entre el hombre común y corriente y un brujo es que el brujo domina  a su muerte con su velocidad... La velocidad necesaria para contener a su muerte.
En el mundo de la vida cotidiana, nuestra palabra , nuestras decisiones  se pueden cancelar con mucha facilidad. Lo único irrevocable en nuestro mundo es la muerte. En el mundo de los brujos, por el contrario, la muerte normal puede recibir una contraorden , pero no la palabra ni las decisiones de un brujo, las cuales no se pueden cambiar ni revisar . Una vez tomadas valen para siempre.
Para un vidente los seres humanos son masas luminosas, oblongas, o esféricas, compuestas por incontables campos de energía, estáticos , pero vibrantes  y que solo los brujos pueden inyectarle movimiento, a esas masa de luminosidad estática. En una milésima de segundo, pueden mover sus puntos de encaje  a cualquier lugar de esa masa luminosa . Ese movimiento y la velocidad con la cual lo realizan, entrañan una instantánea percepción de otro universo. O bien los brujos, al mover sus puntos de encaje, de un solo tirón , a través de  toda su luminosidad, pueden crear una fuerza tan intensa que los consume instantáneamente. Utilizando la velocidad con que se mueve el punto de encaje pueden cambiar de universo o quemarse desde dentro en una fracción de segundo.
Los brujos tienen dominio de su propia muerte, y mueren solo cuando deben hacerlo.

Comúnmente cuando tenemos la posibilidad de mover nuestros puntos de encaje nos asustamos. Nuestros principios religiosos , académicos o sociales se ponen en juego, garantizando nuestra urgencia de mover nuestros puntos de encaje a la posición que prescribe la vida normal ; nuestra urgencia de regresar al rebaño .


Todos los místicos, y maestros espirituales, han movido sus puntos de encaje, ya sea a través de la disciplina o por casualidad, saliendo del sitio habitual, para luego volver a la normalidad portando consigo un recuerdo que les durará toda la vida.
El hombre común y corriente incapaz de hallar energía para percibir más allá de sus límites diarios, llama al reino de la percepción extraordinaria brujería, hechicería u  obra del demonio; y se aleja horrorizado sin atreverse a examinarlo.

Don Juan le dijo a C.  Castaneda, ¡Sé  gigantesco!, ¡Acaba con la razón!

Un modo de describir la percepción que se logra desde el sitio del conocimiento silencioso , es el  “aquí y aquí”.
Para enfrentarnos con el intento , necesitamos abandono , frialdad y sobre todo audacia.
Mover el punto de encaje deja ciertos residuos que los brujos buscan con ansias.

En el supuesto caso de ser atacados por un animal, no nos sentiríamos ofendidos por el... lo mismo debemos hacer con la gente, si nos atacan debemos protegernos o quitarnos del medio, pero sin sentirnos moralmente ofendidos o perjudicados.

 La idea de lo abstracto, del espíritu, es el único residuo importante. La idea del yo personal no tiene el menor valor. Abstraer significa ponerse a disposición del espíritu por medio del puro entendimiento.

Lo más dramático de la condición humana es la macabra conexión entre la estupidez y la imagen de sí. Es la estupidez la que nos obliga a descartar cualquier cosa que no se ajuste a las expectativas de nuestra imagen de sí. Por ejemplo, como hombres comunes y corrientes, pasamos por alto el conocimiento más crucial para nosotros: la existencia del punto  de encaje y el hecho de que puede moverse.
Para el hombre racional es inconcebible que exista un punto invisible en donde se encaja la percepción.
Y más inconcebible aún, que ese punto no esté en el cerebro, como tal vez podría suponerlo si llegara a aceptar  la idea de su existencia.
El hombre racional al aferrarse tercamente a la imagen de sí , garantiza su abismal ignorancia . Ignora por ejemplo, el hecho de que la brujería no es una cuestión de encantamientos y abracadabras, sino la libertad de percibir no solo el mundo que se da por sentado, sino también todo lo que es humanamente posible.
Aquí es donde la estupidez del hombre es más peligrosa, el hombre le tiene terror a la brujería. Tiembla de miedo ante la posibilidad de ser libre. Y la libertad está ahí a un centímetro de distancia.
El intento inflexible es una especie de determinación; una firmeza; un propósito muy bien definido que no puede ser anulado por deseos o intereses en conflicto.  El Intento Inflexible es también la fuerza engendrada cuando se mantiene el punto de encaje fijo en una posición que no es la habitual, es el catalizador  que propulsa los puntos de encaje de los brujos a nuevas posiciones, que a su vez generan más intento inflexible.
Un “movimiento” del punto de encaje es un profundo cambio de posición, tan acentuado que incluso el punto de encaje podría alcanzar otras bandas de energía. Cada banda de energía representa un universo completamente distinto a percibir. Un “desplazamiento” en cambio, es un pequeño movimiento dentro de la banda de los campos energéticos que percibimos como el mundo de la vida cotidiana.
El mundo de la vida diaria consiste en una serie de dos puntos de referencia, aquí y allá, afuera y adentro, arriba y abajo, el bien y el mal. De modo que la percepción de la vida es bidimensional, sin profundidad.
El brujo percibe con profundidad, sus acciones son tridimensionales.
Nuestros puntos de referencia son obtenidos primariamente de nuestra percepción sensorial. Nuestros sentidos perciben y diferencian lo que es inmediato y lo que no lo es. Usando esa distinción básica derivamos el resto.